DEVOCIÓN AL GURU No es fácil, escribir sobre temas tan sutiles y difíciles de entender en occidente como la devoción a un maestro, sobre todo por miedo a que te tachen de estúpido o de fanático. Si eres budista, tal vez puedas entender su importancia, pero aun así, el plazo para ello, dependerá de la comprensión que tengas de las enseñanzas. Es posible que tardes años en entender y valorar el verdadero significado de la frase “Devoción al Gurú”, al menos esa ha sido mi experiencia. Pero si no lo eres, difícilmente comprenderás aunque leas esto, que todo tu desarrollo espiritual está más condicionado por tu “actitud” hacia tú maestro (hablamos siempre en el caso de que lo tengas), que por las propias cualidades y realizaciones del Gurú y por los conocimientos intelectuales que logres adquirir de él durante tu vida, hecho, para una mentalidad como la nuestra muy difícil de aceptar. En el colegio o en la facultad siempre ha existido el tópico de que si no aprendías era por la falta de buenos maestros o por falta de estudio y esfuerzo, y un buen colegio en occidente, se determina por la calidad del profesorado y por sus instalaciones, tu actitud hacia los maestros, es indiferente e independiente de los resultados que puedas obtener. En el budismo no es así. Voy a basar éste artículo, en lo que Lama Tsong Khapa escribió al respecto en su texto “ La Fuente de Toda mi Excelencia ” , también conocido como “ Una Montaña de Bendiciones ” , cuya primera estrofa dice: “La fuente de toda mi excelencia es mi amable Lama, mi señor; Bendíceme en primer lugar para ver que entregarme a él de la forma adecuada, es la verdadera raíz del camino, y concédeme pues poder seguirle y servirle con toda mi fuerza y reverencia.” Podemos buscar infinidad de citas de grandes maestros o recogidas en los principales Sutras de la doctrina budista, todos ellos nos hacen la misma indicación, necesitas un Lama para salir del samsara y alcanzar el nirvana, o lo que es lo mismo como dice la “ Enseñanza secreta de Sambhuta ”: “Nunca te liberarás del sufrimiento sin un Lama, aunque te p erfecciones en cualquier otro aspecto” Pabongka Rimpoché, en su comentario a éste texto nos dice que la enseñanza de cómo seguir a un Lama y servirle debidamente, se divide en dos secciones, las cuales, han de integrarse en tu vida en secuencia para sacar el provecho intrínseco a la enseñanza misma, así como a otras muchas que puedas recibir de él o de otros maestros en el futuro. En primer lugar, desarrollar fe hacia el maestro lo cual es la raíz del sendero, que a su vez tiene dos apartados, cómo seguir al Lama de pensamiento y como seguirlo por medio de la acción, en segundo lugar y como consecuencia de la primera, generar reverencia, al considerar y tener en cuenta su gran amabilidad para con nosotros y para todos los seres. Como decía Pabongka, lo primero es tener fe hacía tu Gurú y para tener fe lo primero es elegir bien al que será tu maestro por el resto de tu vida, no puedes elegir y tener fe a cualquier maestro que se cruce en tu camino, las enseñanzas son también muy explícitas al respecto, hay diez cualidades fundamentales que se detallan en los “Sutras de la Joya” que ha de reunir un Gurú “perfecto”: “En primer lugar , ha de ser una persona comedida, segundo , ha de poseer e irradiar paz y paz elevada, tercer o, ha de poseer los tres adiestramientos, ética, concentración y sabiduría, cuarto , ha de poseer mayores cualidades espirituales que sus estudiantes, quinto, un esfuerzo excepcional en todas sus actividades, sexto , ha de dominar sobradamente las escriturasde Dharma, séptimo , ha de haber realizado la vacuidad, en octavo lugar, ha de ser un maestro hábil enseñando Dharma, noveno , ha de amar a sus discípulos, y por último y décimo , nunca ha de cansarse de enseñar Dharma o mostrar desánimo porque sus estudiantes no avancen lo suficiente o le pidan demasiado a menudo que imparta enseñanzas”. Aunque hoy en día, esto sea realmente difícil de encontrar, por ello, si no encontramos un Gurú que las posea todas, Pabongka Rimpoche recomienda en su comentario, que se adopte un Maestro que posea al menos, su mente controlada por los tres adiestramientos, que tenga realizada la vacuidad y que posea amor. Si tienes la suerte de cruzarte con un Lama que tenga al menos esas cualidades y tus engaños te dejen reconocerlo, tienes un preciosa oportunidad de servirle que no debes desperdiciar, ya que si lo haces, seguirás sufriendo en esta vida y posiblemente por muchas vidas, y todos los beneficios que podrías haber obtenido de ello se perderán. Has de ser consciente que lo importante una vez tienes un maestro es tener fe en él, pensar que es un Buda, actuar como si lo fuera, y seguirle y servirle con reverencia, ya que es tu actitud hacia él fundamentalmente, y no los conocimientos intelectuales que adquieras de él, lo que desarrollará y dejará salir las buenas cualidades de tu mente, lo que te hará cambiar y mejorar como persona, e irá aniquilando tu aferramiento al yo. Es posible que tus engaños no te permitan verle así, pero has de esforzarte en que así sea y comprender que si ves fallos en él, es por lo contaminada que aun está tu mente por tus kleshas ó semillas, emociones negativas ó venenos mentales y por tu karma. Las enseñanzas, como siempre, también son muy precisas al respecto de cuál ha de ser tu actitud hacia tu Lama para que tu mente se vaya liberando de los oscurecimientos del karma, se haga cada vez más clara, compasiva y amorosa, y lo que has aprendido intelectualmente de él, pueda integrarse en tu vida de manera estable. Se mencionan como nueve las actitudes que has de demostrar hacia él, todas ellas descritas en las “Etapas Extensas” del mismo Je Tsong Khapa , o en el “Sendero Fácil” del primer Panchen Lama : Has de ser como un hijo obediente, dejando de lado tu propia voluntad. Como un diamante, solido en tu devoción, sin permitir que amigos o familiares interfieran. Como la tierra misma, acepta cualquier trabajo que te encomiende. Como las grandes montañas, permanece inamovible a su servicio. Como un criado, por desagradable que sea el encargo, hazlo. Sé como el polvo, inferior a todo, abandonando, orgullo y sobervia. Como un robusto vehículo, realiza todo el trabajo encomendado. Como un perro fiel, nunca te molestes si tu Lama te reprenda o menosprecie. Haz todo lo que te encomiende como un privilegio no como una tarea. Parecen exageradas y difíciles de aplicar, pero si lo consigues hacer aunque al principio te cueste y no entiendas del todo qué beneficios se pueden obtener de ello, es seguro que mejorarás como persona, ya que las enseñanzas se impregnarán en ti como agua en una esponja seca y todos los beneficios de la doctrina budista, y las bendiciones de sus maestros y budas, vendrán a ti para tu beneficio y el de los demás seres de los que serás ejemplo vivo. Lo importante, por tanto y a modo de resumen, es en primer lugar saber elegir a un Lama, hecho que depende de nosotros, después tener fe en él y tenerle reverencia, acciones que también dependen de nosotros, y por último tratar de satisfacerle, bien con cosas materiales, con servicio, o por último aplicando sus consejos y enseñanzas, siendo esto último lo que más le satisface. Vemos pues, que la mayor responsabilidad es nuestra, ya que si nuestra actitud no es la correcta, o mejor dicho nuestras actitudes no son las correctas, lo que aprendamos intelectualmente de nada servirán a nuestro desarrollo espiritual, y las cualidades que desarrollaremos con nuestro estudio y esfuerzo, muy a pesar de nuestro Lama, serán cualidades de una persona ordinaria, demostrando que no hemos entendido aun, que la devoción al gurú es la principal y más básica de todas las enseñanzas y la que un Gurú más valora en su discípulo, ya que le predispone de una manera infalible para asimilar e integrar todo el resto de enseñanzas de la doctrina budista que de manera también infalible le llevarán a la iluminación. Emilio Izquierdo Meroño Estudiante y Practicante de Dharma Ganden Chöeling Huelva |