Historia del centro
Todo empieza, cuando el que suscribe encuentra un libro de budismo en casa de un familiar y recién sufrida una separación matrimonial hace más o menos 10 años, decido aplicar lo principios budistas a la reorganización de mi vida. Muy escéptico pero inmensamente impresionado por la profundidad de las enseñanzas budistas, decido dedicar un año de mi vida a mí mismo y a mi recuperación física y mental. Compré una buena cantidad de libros budistas sin ninguna ayuda ni consejo y empecé a estudiar lo que más tarde supe y conseguí deducir era el Lam Rim. Evidentemente, uní todas las piezas más tarde después de varios años de estudio. Tuve la suerte, aunque ahora veo que no era tal, de contar con libros de nuestros más queridos lamas publicados en nuestro país, que caían en mis manos según los iba necesitando como aparecidos del “vacío”. Ken Rimpoché fue de los primeros y del que más libros ley, al principio lo confundía con el Dalai Lama, el nombre es el mismo y me costó tiempo salir de la confusión, también leí y me influyeron enormemente las enseñanzas muy simples del adiestramiento mental y originación interdependiente de Lama Tsultrim; también Lama Zopa, Lama Yeshe, Dalai Lama, como los más conocidos aunque no los únicos de la escuela Guelupa. También leí autores de otras escuelas decidiéndome por fin por esta tradición ya que así lo sentía. Me sentía y me siento muy cómodo estudiando enseñanzas de Lam Rim y Adiestramiento Mental, y por supuesto poniéndolas en práctica tras haberlas meditado. Durante seis ó quizás siete años me dediqué a “meditar” solo y a estudiar durante todo el tiempo libre que tenía, aunque la verdad, es que cada vez era menos porque tuve que empezar a trabajar tras el año sabático; en primer lugar dejé los negocios a los que me dedicaba y empecé a ejercer mi profesión, siempre he sostenido que los negocios sacan lo peor de la persona, al menos hasta que te haces rico, y son muy pocos los que se hacen, y de los que se hacen un porcentaje mínimo sabe sacar partido al dinero que han ganado gastándolo con sabiduría, el dinero por sí solo no tiene valor solo lo tiene si se gasta sabiamente, y hay que decir, que hay algunas personas que sí que lo hacen y me regocijo por ello, pero son la minoría. No obstante yo los dejé porqué en aquel momento podía decidir y así lo sentí, de lo cual, hoy me alegro por motivos que ahora no viene al caso exponer. De repente un día, no recuerdo muy bien cómo, me enteré que un Lama tibetano al cual desconocía daría enseñanzas en Sevilla y decidí asistir, las enseñanzas fueron del Karma, aunque lo que nunca olvidaré es la conversación que tuve al finalizar las enseñanzas con Gueshe Tenzing, no sé tampoco cómo ni por qué empezamos a hablar, pues no era esa mi intención ni mucho menos y menos en inglés idioma que ninguno de los dos dominamos del todo bien, pero después de un rato de charla y de que todos o la mayoría se hubiesen ido, quedamos, en que si formaba un pequeño grupito en Huelva él iría gustoso a dar enseñanzas. Me fui maravillado, había conocido a un Lama de “verdad”, mi motivación inquebrantable ahora no era otro que formar un grupo, el problema es que no conocía a nadie budista en Huelva, el verano anterior fui a un retiro a Osel Ling(mi primer contacto con las enseñanzas orales y con otros budistas, nunca lo olvidaré las impartió un monje americano Yeshe Tom) y tenía algún amigo y amigas budistas pero no en Huelva, ni tan siquiera en Sevilla, con Inma aun no tenía confianza, solo la conocía de un día. No obstante los obstáculos, que parecían inicialmente insalvables, me puse manos a la obra y comencé a divulgar mi condición de budista(aun no tenía el refugio) entre amigos y clientes y mi intención de formar un grupo en Huelva para que un Lama Tibetano viniera a darnos enseñanzas, entonces apareció la figura de la persona que menos me esperaba que se tomara interés en el budismo, mi gran amigo y cliente a la vez, Juanjo, él es realmente el impulsor de todo esto y la persona sin la cual el grupo no hubiera prosperado sin ningún género de dudas al menos en esos momentos, de carácter enérgico como nadie, persona sincera y bondadosa cuando hay que serlo se tomo las reuniones que yo preparé inicialmente como un desafío personal para desacreditarme de cualquier forma, pero a la vez se tomó las molestias de convocar a sus amigos y empleados a las reuniones, por lo que con el tiempo, paciencia y las aplicación de las enseñanzas quedó desarmado ante la precisión, elocuencia y carácter practico de las mismas, algunos de los asistentes inicialmente continúan en el grupo. Al poco tiempo, como de la nada apareció otro elemento determinante en el desarrollo del grupo de Huelva, lo envió Inma (de inestimable ayuda al principio junto con Vicky y José María del Centro Tanding Chöeling de Sevilla, que asistieron como apoyo a las primeras reuniones que se organizaron) ya que se había puesto en contacto con ella y se encontraba también estudiando budismo solo, hacía en esos momentos un curso por correspondencia y se encontraba un poco desorientado, se trata de Gregorio, de profesión profesor y natural de Valverde del Camino, fue un refuerzo importantísimo por su enorme motivación para la consolidación del grupo, que ya no dejaría de crecer a pesar de no estar “abierto” al público en el sentido que ninguna publicidad se le dio, solo somos un grupo de amigos, aunque solo de momento, a partir de ahora se le dará al centro la publicidad que merece y necesaria para cumplir el propósito para el que se ha creado. Ninguna prisa hemos tenido ni la vamos a tener, todo va llegando tal cual llegaban los libro y siguen llegando a mis manos, a su paso, nosotros solo nos preocupamos de que la motivación no decaiga y de tener siempre presente la necesidad de un centro budista en Huelva, actuamos en consecuencia con entusiasmo y todo va llegando. Personas igualmente importantes aunque más reacias en un principio han sido Ángel y Pepe a los cuales no puedo dejar de nombrar por el formidable esfuerzo que les ha supuesto practicar budismo, aunque ahora da gusto verlos manejando sus vidas con sabiduría y alegría y ellos son los primeros en reconocer su sabía decisión. También se han unido al grupo mujeres, Carmen, ya sabia y bondadosa por naturaleza se siente atraída cada vez más a las enseñanzas, Manola mi actual pareja ya ha hecho su primer retiro, Angelita a su manera también se beneficia y ha beneficiado del grupo, todas ellas aportan una espontaneidad y elocuencia mucho más sutil que la de los hombres. También los hay remoloneando en su acercamiento, Carmelo, Jero, o el portugués Fernando, a todos ellos espero verlos pronto tomado refugio. En fin, no tengo mucho más que decir sobre la breve historia de nuestro grupo ahora centro y sobre sus miembros, tan solo volver a expresar la alegría que todos sentimos por la primera meta conseguida y el deseo de ver cumplida la siguiente, que es ver a Ganden Chöeling Huelva funcionar durante muchos años recibiendo la visita de nuestros queridos Lamas o también, de los muchos ya Budistas laicos occidentales que han profundizado y practicado las enseñanzas hasta conseguir una comprensión tal, que son capaces de comunicar con muchísimas de las cualidades con las que lo hace un Lama y además enriqueciendo esa comunicación con las suyas propias.
Emilio Izquierdo. |